
DESDE LOS 7 METROS
España tiene la obligación moral de llevarse el trofeo de la honra, es decir, de ganar a los equipos que no consiguieron pasar la primera fase del Mundial y así limpiar la mala imagen que han dado en los tres últimos partidos. Los equipos que participan en la President Cup lucharán por estar lo mejor clasificados entre las posiciones 13 y 24 del Mundial. El combinado nacional debe quedar el decimotercero aunque para ello tenga que vencer a Rusia, la otra sorpresa de la primera fase. En el grupo I, España parte con 4 puntos como líder y tendrá que enfrentarse a Australia (sábado), Argentina (domingo) y Rumanía (lunes).
Australia ha demostrado ser la peor selección del campeonato encajando diferencias de goles de 30 por partido. Esto se debe a la poca tradición balonmanística que hay en el país, donde el deporte más conocido es el rugby, y al mediocre potencial físico de sus jugadores. El partido comenzó como cabía esperar: España atacando con contundencia a la débil defensa australiana, defendiendo bastante bien y con poco trabajo en la portería española. Todo ello se vio reflejado en un 6-
Mañana nos enfrentaremos a Argentina que, aunque superior a Australia, no debería causarnos muchos problemas en el segundo partido del torneo de “consolación”.

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