viernes, 8 de mayo de 2009

El milagro se llamó Iniesta

La locura se vistió de los colores blaugranas cuando Iniesta, en el tiempo añadido, se sacó de la chistera un testarazo desde fuera del área que taladró la portería del Chelsea para poner el 1-1 definitivo y llevar a sus compañeros a la final de la Champions. Londres enmudeció, España gritó.

La imagen de Pep Guardiola lo decía todo. Nadie se creía el gol que Iniesta acababa de conseguir. El entrenador del Barça emuló aquella carrera por la banda que Johan Cruyff emprendió cuando Ronald Koeman enchufó aquel libre directo en Wembley (año 92) frente a la Sampdoria. Todo cambiaba después de 80 minutos de sufrimiento tras el golazo de Essien en los diez primeros del partido. El F.C. Barcelona ha sudado tinta china para eliminar a un Chelsea que supo anular todas las cualidades del Barça. Todas menos una: la magia. Esa aparece en cualquier momento.

El Barça y el Chelsea salieron sin especular. Guardiola improvisó por la baja de Puyol y Márquez con Touré Yayá acompañando a Piqué en el centro de la defensa. Ambos iban a tener un duro trabajo para evitar que Drogba y Anelka hicieran de las suyas. Hiddink jugó sus bazas en el centro del campo.

Iniesta y Xavi fueron anulados por completo. El Chelsea acumuló hombres en el centro del campo con un incombustible Essien y Lampard ayudados, a veces, por Ballack. Las instrucciones a los killers del Chelsea eran claras: cuando el Barça saliera con el balón, había que apoyar al centro del campo para taponar el juego blaugrana. Y tanto Anelka como Drogba no escatimaron esfuerzos. El Barça se asfixió.

Los jugadores de Pep Guardiola manejaban el balón pero sin la frescura y la rapidez de otros encuentros. El Chelsea sabía que si permitía esto, estarían liquidados en la primera parte. Hiddink hizo sus deberes. Y prácticamente en el primer arreón serio del partido el Chelsea enseñó sus dientes para morder primero. Essien se inventó una volea desde fuera del área que atravesó la escuadra de Valdés. Potencia y colocación que normalmente acaban con el balón fuera del Estadio pero que, esta vez, acabó en las mallas del F.C. Barcelona en el minuto 9 del partido.

Todos contaban con el gol del Chelsea. Los ingleses fueron de menos a más y, una vez resuelto el problema de Iniesta y compañía, se dedicaron a planear emboscadas. En apenas cuatro toques el Chelsea se presentaba en las inmediaciones de Valdés con mucho más peligro que el Barça, que no encontraba el último pase.

En el minuto 23 Drogba pudo hacer el segundo pero la concentración de Valdés libró a los suyos del segundo tanto. Las llegadas del Chelsea traían mucho peligro y por momentos parecía más justo que el Barça encajase el segundo a que acortaran diferencias en el marcador. Otra buena parada culé evitó un nuevo gol tras el saque de una falta al borde del área de Drogba. El meta Cech apenas había entrado en juego porque ni Messi ni Etoo encontraban oportunidades.

El Barça volvió a controlar el balón y Messi empezó a buscar sus jugadas, aunque demasiado lejano del área del Chelsea. El partido tomó un respiro y Alves recibiría una cartulina amarilla que le privará de jugar la gran final de Roma. Mala suerte para el brasileño que tuvo que emplearse a fondo en su banda derecha.

El 1-0 al descanso dejaba la eliminatoria algo más cerrada en favor del Chelsea. Aunque un solo gol blaugrana cambiaría las cosas. Pep Guardiola se retiraba a los vestuarios muy pensativo. Sabía que tenía que improvisar 'algo' para salir de la trampa que Hiddink le había preparado en el centro del campo. Pero sería difícil ya que el Barça, ni nadie, sabe jugar sin sus joyas de la corona: Iniesta y Xavi.

En la segunda parte todo siguió igual. El Barça se aferró a su estilo de juego y el Chelsea a su entrega y a su orgullo. El fútbol culé empezó a verse de una manera más fluida pero las ocasiones eran del rival. Como la del minuto 52 que tuvo Drogba, primero, y Malouda en el rechace. Fantástica parada de Valdés en un mano a mano que era prácticamente un gol cantado. El Chelsea pudo sentenciar pero perdonó la vida al F.C. Barcelona. Y esas cosas acaban pagándose.

Poco a poco el tiempo corría y el Chelsea se encontraba cómodo con las contras de sus jugadores. Drogba y Anelka esperaban su oportunidad para transformar el segundo. Y fue el francés el que robó la espalda de Abidal. Cuando Anelka encaró a Valdés para hacer el segundo llegó Abidal y le agarró la camiseta fuera del área. Expulsión. El Barça se quedaba con 10 con un marcador adverso. Las cosas pintaban mal para los blaugranas que veían cómo era imposible hincar el diente a los ingleses.

Tanto en la ida como en la vuelta se impuso la veteranía de Hiddink en la banda, mucho más acostumbrado a este tipo de encerronas que el novel Guardiola. Y parecía que el holandés haría historia con un equipo moribundo que cogió hace unas semanas. El árbitro añadió 4 minutos y el destino se apoderó de Stamford Bridge.

Iniesta trota al borde del área viendo cómo el balón está en la banda izquierda y cómo la ilusión de todo un año desaparecería en unos segundos. Todo estaba perdido pero el manchego intuyó algo. Su instinto le llevó a la frontal. Allí recogió un balón sin fe que venía de Messi y lo colocó en la misma escuadra de la portería defendida por Cech cuando restaban segundos para el final del partido. Locura. Delirio. Afonía. El F.C. Barcelona remataba de esta forma una temporada perfecta, un fútbol de salón y un grupo de futbolistas exquisitos llamados a ser campeones.

Por primera vez en la historia, el gol de Iniesta fue cantado y aplaudido por merengues, por indios, por valencianos, por vascos, por andaluces... El gol más manchego de la historia reconciliaba aficiones. Todo aquél que entienda de fútbol, celebró el gol de Iniesta. Y es cierto que el Chelsea mereció ganar el partido por ocasiones; y es cierto que el Barça no había disparado entre los tres palos. Pero no menos cierto es que si un equipo se merece estar en Roma el próximo 27 de mayo, es el F.C. Barcelona. Allí se medirá a otro de los grandes: el Manchester.

Cuando todos los periódicos titulaban 'Debacle azulgrana' tuvieron que parar rotativas. 'Heroica blaugrana' sería el nuevo titular.

miércoles, 6 de mayo de 2009

CR7 siempre aparece

La Champions League tiene su primer finalista: el Manchester. Después de 'chorrear' al Arsenal, los de Ferguson consiguen su principal objetivo de la temporada goleando a los 'Gunners' en su casa, 1-3. Y una vez más: CR7 fue letal con dos goles.

Siempre lo hace pero cuando hay flashes, mucho más. Cristiano Ronaldo adora las portadas. El portugués sabe cuándo tiene que crecerse y nunca desaprovecha la oportunidad. Lo hizo en cuartos de final y lo ha repetido en semifinales. Con Florentino Pérez haciendo números y su equipo a las puertas de la gloria, el luso cuajó un sensacional partido para empujar a los 'Reds' a la gran final de la máxima competición en Europa. Ahora cuesta un poquito más.

El Arsenal necesitaba, al menos, un gol para empatar la eliminatoria (después del 1-0 encajado en Manchester). Wenger plantó cara a Ferguson pero se equivocó. El míster del Arsenal quiso que los suyos no se amilanaran ante los temibles 'Reds' pero entró al trapo. El exquisito Ferguson tendió una trampa perfecta que no pudo dar mejores resultados.

El juego del Arsenal se basa en el fútbol. Saben crear más que destruir. Para ello tienen a Cesc mandando en el centro del campo y a Van Persie y Walcott para servir balones en bandeja al killer Adebayor. Siempre con el manejo del esférico y haciendo correr a los contrarios. Digamos que es una versión pirata del juego de F.C. Barcelona. Y ayer renunciaron a sus mejores cualidades para luchar cuerpo a cuerpo contra el Manchester United. En esa parcela los 'rojos' son los favoritos.

Si intercambias golpes a cara de perro acabas besando el suelo. Y eso fue lo que le pasó al Arsenal en el minuto 8 y el minuto 11 del partido. Además no tuvieron suerte. Salieron volcados y enseñando los dientes para contagiar a su público del Emirates Stadium. Un balón de CR7, dentro del área y simulando un pase de la muerte, encontró rematador en Park Ji-Sung. Nadie contaba con que el coreano jugara este partido (Berbatov y Tévez en el banquillo), y nadie contaba con que el jovencísimo Gibbs se resbalara cuando iba a despejar un balón que no entrañaba peligro. Park Ji-Sung ya mojó en el último partido de la Premier que disputó el Manchester.

Apenas tres minutos después, cuando el Arsenal buscaba un nuevo plan para recuperar una eliminatoria muy complicada, CR7 sentenció. El portugués siempre tiene la 'fea' costumbre de acaparar el protagonismo. Es cierto que Almunia pudo hacer más en el lanzamiento de falta, pero no es menos cierto que Cristiano golpea los balones con tanta fuerza y con tanta variedad que nunca sabes la dirección del 'misil'. Otros se caracterizan por la colocación; algunos apuestan por la fuerza. El pistolero del Manchester lo decide mientras corre hacia el balón. Y claro, eso le da mucha ventaja y sobre todo goles. Muchos goles. 0-2 para el Manchester para sentenciar su pase a la final en apenas 10 minutos donde el Arsenal quería ser el primero en abrir la lata.

El Arsenal puso el balón en el césped y trató de jugar al fútbol. Volver a su estilo. Wenger estaba 'atontado' después de los dos goles encajados y no se podía creer que con dos destellos de su rival estuviera fuera de la final de la Champions. Pero tampoco nadie apostaba en mitad de la temporada a que el Arsenal estaría en semifinales.

Visto lo visto Wenger echó a los suyos hacia adelante. Había que marcar 4 goles y la única manera de hacérselos al Manchester es apelando a la heróica. Y quizá, cuando mejor estaba el Arsenal, las estrellas del Manchester dieron una lección de contraataque. CR7 jugó con Park, el coreano con Rooney y este con CR7. Golazo del Manchester y pase en vuelo directo y en primera clase a la final de Roma. Wenger aplaudió por dentro.

Los jugadores del Arsenal ya se veían superados y abatidos. Lo único que querían es mojar algún gol para brindárselo a la afición y caer con dignidad. Una jugada estúpida de Fletcher provocó un penalti sobre Cesc que transformó 'nervioso' Van Persie. Fletcher, con 0-3 en el marcador, vio la cartulina roja que le dejará sin jugar la final de la Champions. ¿Por qué? Nadie lo entiende.

Evra dijo después del partido que habían jugado 11 hombres contra 11 niños. Razón no le falta. En fútbol, el Arsenal es superior cuando los 'niños' quieren jugar; en fuerza y honor, el Manchester tira de galones y se impone a cualquiera. ¿A todos? Veremos en la final...

lunes, 4 de mayo de 2009

Rossi: rey de Jerez

Il Doctore consiguió su octava victoria en el Circuito de Jerez. Salió cuarto y remontó desde atrás, al más puro estilo de Rossi. Cuando todos miraban el duelo personal entre Lorenzo y Pedrosa , el campeón italiano se impuso en una carrera muy trabajada. Pedrosa segundo y Stoner tercero. Lorenzo se cayó.


La salida de Jorge Lorenzo fue horrorosa. Después de sorprender en la lucha por la pole, el mallorquín echó por tierra todo el trabajo realizado durante el fin de semana. Su máximo rival, Pedrosa, sí que la aprovechó perfectamente para ponerse en primera posición, por delante de Stoner y Rossi, y empezar a marcar su ritmo personal para intentar marcharse.

Con unos segundos de ventaja y victorioso de su duelo con Lorenzo, Pedrosa mandaba en la carrera. Detrás, otros dos pilotos se tomaban sus revanchas particulares. Nada más y nada menos que Rossi y Stoner. Los dos tenían cuentas pendientes y querían verse las caras sobre el Circuito de Jerez. Mientras, Lorenzo cabalgaba en tierra de nadie en la cuarta posición.

Stoner y Rossi se pasaron en varias ocasiones. Ninguno cedía. Apuradas increíbles y riesgo máximo que beneficiaba a Pedrosa. Los dientes y el cuchillo estaban bien afilados con 20 vueltas para el final. Lo cierto es que después de cómo había ido el fin de semana, los favoritos eran Rossi y Lorenzo. Pero Pedrosa logró en la jornada de ayer marcar tiempos increíbles que le llevaron a salir desde la segunda posición.

Con cierto respiro de Rossi sobre Stoner, el crack italiano empezó a marcar tiempos personales. El vigente campeón se encontraba muy cómodo y Dani Pedrosa empezaba a ver en la pizarra cómo le recortaba sector a sector. La pregunta sería cómo se comportarían las gomas con el calor de la pista.

Pedrosa estaba pilotando de manera perfecta. Pero si alguien manda en Jerez es 'Talentino' Rossi. 'Il Doctore' no encontró ritmo durante la pole pero había mandado en todos los entrenamientos libres. Algo estaba probando. En la vuelta 15 todo se preparaba para un nuevo reto: Pedrosa vs Rossi. Stoner perdía comba y Lorenzo definitivamente se quedaba.

Las gradas gritaban y el público se enfurecía. Todos empujaban al español y vibraban con la carrera de MotoGP después de ver cómo en 125 cc y en 250 cc los nuestros no habían podido conseguir victoria. Rossi se había puesto el uniforme de cazador. Pedrosa intentaba aguantar el magnífico cambio de ritmo del italiano pero la agresividad de este hacía reducir distancias. Mucha carrera y muchas cosas por suceder.

A falta de 11 vueltas, Pedrosa y Rossi enganchados. El italiano detrás, con el bloc de notas apuntando cada gesto de Pedrosa. Estudiando de cerca al rival y analizando dónde asestar el golpe final. Golpe que vendría en la siguiente vuelta. Sin duda, los neumáticos de Rossi estaban más enteros y eso le favoreció para pasar al piloto español y buscar su séptima victoria en Jerez. Rossi quería romper la carrera y evitar que Pedrosa se enganchara. Por detrás, a mucha distancia, Lorenzo buscaba el rebufo de Stoner para intentar pelear la tercera plaza. Y a falta de 3 vueltas: al suelo. El riesgo que estaba asumiendo era máximo. Después de conseguir la pole y ser el favorito para la victoria final, una mala curva le sacó de la pista. Su entrega fue absoluta pero su suerte escasa.

Caballito para Valentino para celebrar la victoria en Jerez y el liderato del Mundial. En Jerez cuando gana Rossi, es como si ganara un español. Sensacional Pedrosa, decepción Lorenzo.

Un 'japo' gana en 250 cc

Un japonés llamado Aoyama impidó la victoria española por un suspiro. En un auténtico carrerón logró imponerse por la mínima a Álvaro Bautista. Simoncelli completó el pódium y Héctor Barberá se conformó con la cuarta plaza. En 250 cc tampoco hubo himno español.

Simoncelli, que en la jornada de ayer besó el suelo hasta en 4 ocasiones, quiso hacer los deberes desde el principio. Tras una buena salida de todos los pilotos colocados en los puestos de arriba, Álex Debón empezó a ceder puestos tras salir desde la pole. Simoncelli pasó a Héctor Barberá, que salía segundo, y tiró del grupo. Pero Álvaro Bautista no quería perderse la fiesta de los campeones y tras ir cabalgando posiciones cazó a Simoncelli y le pasó para imponer su ritmo. Un grupo de 4 pilotos enganchados lucharían por la victoria en Jerez: Bautista, Simoncelli, Barberá y Aoyama. 22 vueltas para la gloria.

Las siguientes vueltas fueron muy 'juguetonas'. Bautista y Simoncelli intercambiaron pasadas y uno y otro jugaban al límite. Aoyama, beneficiado por la lucha, también quería dar guerra. Por detrás, expectante, Barberá estudiaba a sus presas. Máxima emoción, máxima expectación. La Honda de Aoyama era el principal riesgo para la victoria española.

Con 17 vueltas por delante el hombre de la pole se iba fuera de la carrera. Aoyama y Bautista libraban una batalla directa con Simoncelli queriendo ir a más. El ritmo de Bautista siempre es mayor cuanto más avanzada es la carrera. Aquí, todos los pilotos llevaban el cuchillo entre los dientes y cualquier cosa podría ocurrir. Incluso la caída de alguno. Todos estaban arriesgando demasiado.

Fantástico el duelo de un trío incorformista. Bautista, Aoyama y Simoncelli prácticamente se rozaban en cada curva. Las rectas levantaban a un público intentando empujar al español. El japonés con su Honda quería más y más. Simoncelli buscaba los huecos. Bautista quería tirar pero no podía irse. El objetivo de Barberá era aprovechar cualquier error. No se podía pedir más. Todos al límite y 5 vueltas para la bandera de cuadros.

Última vuelta. Mano a mano entre Bautista, primero, y Aoyama, segundo. El japonés pegado al español y este intentando cerrar puertas. Pero a falta de pocas curvas, la Honda se coló y Bautista no pudo recuperar la primera posición en la última curva. Carrera y liderato para Aoyama. Bautista segundo y, finalmente, Simoncelli tercero. Barberá no pudo subir al pódium. Sin victoria española, carrerón de 250 cc.

Smith se impone a los españoles en 125 cc

Lo que mal empieza, mal acaba. Julián Simón partía desde la pole pero el semáforo se le atragantó. Smith, compañero de equipo, salió como un tiro y logró la victoria en Jerez. El español e Iannone se fueron al suelo. Gadea y Marc Márquez completaron el pódium.

En las carreras de 125 cc no importa salir mal cuando se apaga el semáforo. Las distancias se recortan con relativa facilidad. Esta categoría se caracteriza por una igualdad emocionante que se mantiene hasta la última curva. Pero la concentración no se puede perder en ningún momento. Y eso le faltó a Julián Simón.

Tras una mala salida del español, Smith logró poner distancias con respecto al grupo de atrás, que lideraba Simón tras ir remontando. El español empezó a marcar los mejores tiempos y poco a poco reducía diferencias. Cuando marchaba en una cómoda segunda posición, con Smith a tiro, su máximo rival Iannone se iba al suelo y le servía en bandeja el liderato del Mundial. Pero nadie se lo indicó en la pizarra y Simón sólo quería llegar  hasta Smith y conseguir una valiosa victoria en casa, en Jerez. Pero el asfalto le impidió ir a más porque en una curva rápida se fue al suelo por encima de la moto.

Smith se quedó en solitario con más de 17 segundos con respecto a un grupo apretadísmo compuesto por Gadea, Marc Márquez, Espargaró y Cortese. 3 españoles buscaban subir al pódium. Todos querían la segunda y tercera plaza.

Sin carrera en la primera posición, el grupo de atrás ponía la emoción. Infinitas pasadas de Gadea, Cortese y todos los jóvenes pilotos de este grupo. Carrera típica de 125 cc. Apretados y revueltos.

A falta de 5 vueltas los doblados influyeron en el grupo perseguidor. Gadea perdía comba y Espargaró y Marc Márquez luchaban por la segunda plaza. Apenas milésimas entre 4 motos. No cabía ni un alfiler entre moto y moto y apenas una última vuelta para decidir todo. Mucho 'pájaro' para poco nido.

Smith cruzaría la bandera de cuadros en solitario por delante de Gadea y Marc Márquez, respectivamente. Después de la última vuelta, y en recta de meta, Márquez estaba por delante de Gadea pero el rebufo hizo que, en el último metro (29 milésimas), el manillar de Gadea le metiera en la segunda plaza. ¡Una auténtica locura!

Iannone mantiene el liderato de 125 cc por delante de Smith, porque ni Julián Simón ni Espargaró aprovecharon la oportunidad. Simón se fue al suelo cuando perseguía a Smith y Espargaró, cuando luchaba por el pódium fue tocado por un piloto y le llevaron a la 7ª plaza.

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